Gracias a unos amigos he tenido la oportunidad de conocer vuestro mundo desde dentro, y no puedo más que quitarme el sombrero ante vosotros.
Me quedaba perpleja al ver cómo todo está calculado al milímetro, los sistemas de rotación, la práctica organización de los camiones y herramientas, la distribución del parque, las funciones de cada uno en cada salida ¡¡incluso la ropa se coloca de una forma concreta para ponerse traje y botas a la vez!!. Es impresionante el despliegue y la velocidad cada vez que hay un aviso...
Y charlando descubres ese espíritu que forma la esencia del bombero. Es cierto que hay personas ya hastiadas y cansadas de lo que hacen, pero son los menos, la mayoría te transmite la misma ilusión que el primer día, y eso no es fácil de encontrar en la mayoría de las profesiones según pasan los años.